Más del 80 % de nuestras plantas artificiales y jardines verticales son ignífugos en masa (IFR): la propiedad ignífuga está integrada en el propio material y no se aplica mediante un tratamiento superficial que pueda desaparecer con el tiempo o con la limpieza.
Están ensayados por SGS según la norma EN 13501-1:2018 y alcanzan como mínimo la clase B-s2,d0. Esa es la base, pero no nos quedamos ahí.
La diferencia está en lo que viene después: en producción, nuestro propio equipo comprueba de forma continua que cada planta siga cumpliendo realmente la norma. No un ensayo puntual válido para cualquier fábrica, sino un proceso riguroso que controlamos nosotros mismos.
Además, cada producto tiene una ficha técnica en nuestro catálogo online que puedes enviar directamente a tu cliente final.